Cuando el asociacionismo afro inspira

El “Festival AfroConciencia” que se celebrará este fin de semana en Matadero Madrid acerca a la ciudadanía una representación del asociacionismo africano y afrodescendiente que lleva décadas gestándose en el estado español, aportando una visión cercana, positiva y justa sobre estos colectivos que -a pesar de estar integrados por residentes y ciudadanos españoles- no suelen estar representados en los espacios culturales municipales. Bajo una propuesta multidisciplinar en la que estética, literatura, música, danza y gastronomía se encuentran con la identidad, la emprenduría o la política, las actividades se organizan en presentaciones, talleres y debates participativos que se desarrollarán a lo largo de estos sábado 11 y domingo 12 de junio.

El germen del encuentro es una propuesta que llega a Matadero desde el asociacionismo negroafricano y afrodescendiente, catalizado por el artivismo en el espacio cultural a orillas de Madrid Río. Sus organizadores y protagonistas y a quienes “representan” vienen desarrollando sus propios proyectos colectivos desde hace años.

El Grupo de Educación Disruptiva de Matadero Madrid (GED) -creado y coordinado por el colectivo Pedagogías Invisibles- organizó la exposición”Ni arte ni educación”, que pudo visitarse en el espacio cultural entre el 30 de octubre de 2015 y el 15 de enero de 2016. En la nave 16 del antiguo matadero se incluía la instalación-archivo “Afro in progress” y el 22 de noviembre del pasado año tuvo lugar el encuentro “Afroempowered”. Esta iniciativa se planteó como un lugar de visibilización y de encuentro donde personas africanas o afrodescendientes, colectivos de africanos y afrodescendientes del estado español (AISE     -Asociación de Inmigrantes Senegaleses en España-, La Kúpula, United Minds, UbuntuUCM, Kwanzaa) presentaran sus proyectos, compartieran intereses, establecieran sinergias e interactuaran con el público asistente.

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La actual edición del “Festival AfroConciencia” está coordinada y organizada por el grupo de trabajo formado por Debora Ekoka (de United Minds), Rubén H. Bermúdez, Yeison García López (Kwanzaa) y Ana Cebrián (Pedagogías Invisibles), al que KULTURAFRICA ha entrevistado.

¿Cómo es tu relación con la comunidad africana y afrodescendiente en España y más concretamente en Madrid? ¿De cuándo data?

Después de varios años trabajando en diferentes contextos (hospitales, centros sociales, centros de arte, coles, institutos, museos… ), la educación formal y no formal se convierte en mi profesión, como socia co-fundadora del colectivo Pedagogías Invisibles, junto a otras compañeras. En estos contextos, me encuentro con una realidad con la que empatizo y que habitualmente pasa desapercibida en su complejidad a otras personas. No hablamos de inmigración, España ya no es solo blanca, afortunadamente, y como docente responsable pretendo atender a todos mis alumnxs por igual, por lo que empiezo a trabajar en mis clases, talleres y acciones aportando referentes históricos de las diferentes comunidades étnicas y formándome desde una óptica transcultural (que atraviesa las culturas, y las pone en relación).

Desde ese lugar, decido comenzar una tesis doctoral, con la que, ante todo, pretendo aprender a educar mejor, a facilitar el crecimiento de personas que amen a las personas, pero que también sean capaces de observar las estructuras de privilegio con las que se ha construido el mundo, para combatirlas, oponerse a ellas, y sobretodo, transformarlas. Para ello utilizo la obra de artistas africanos y afrodescendientes que abordan temas como la visibilidad, la representación institucional, la identidad, el racismo…

Mi relación con la comunidad africana y afrodescendiente de España, en términos de “activismo activo” con la comunidad, data aproximadamente de 2010. Surge a partir de mi trabajo en el Centro Social Autogestionado La Tabacalera de Lavapiés, donde comienzo a trabajar desarrollando talleres de arte+educación en el espacio infantil La Madriguera. A partir de este momento, comienzo a colaborar con el espacio Templo Afro, espacio para la difusión, visibilidad y empoderamiento de la comunidad africana y su diáspora impulsado por africanos y afrodescendientes, primero realizando talleres de arte, y más adelante como miembro del colectivo.

Desde ese momento, colaboro con diferentes asociaciones y colectivos de la comunidad, y me permiten compartir con ellos el proceso de sus luchas. Aunque la figura de lo blanco y lo negro sigue siendo controvertida para algunos, teniendo en cuenta el habitual apropiacionismo, paternalismo y visibilidad eclipsante de algunas asociaciones fundamentalmente o totalmente blancas, frente al esfuerzo por generar un proceso de lucha reconocido y que parta de los movimientos de base de la comunidad negra y que hable en primera persona. Sin embargo, me considero una persona informada y formada a través del proceso, que huye de protagonismos, y sabe que el proceso pertenece a la comunidad, por lo que yo me posiciono como un elemento de apoyo más desde mi campo y contexto profesional, facilitando espacios que invito a mis compañeros a tomar. Desde mi activismo yo no trabajo para, ni por, la comunidad, sino con la comunidad, mientras tenga algo que pueda aportar al proceso.

¿Qué diferencias encuentras entre el asociacionismo de la comunidad afro de Madrid y el del resto del estado español?

En mi caso, la comunidad con la que he trabajado es la residente en Madrid, aunque el proceso está vinculado entre sí entre las diferentes comunidades autónomas, así como con la diáspora afrodescendiente de otros lugares, por lo que es muy heterogéneo en sí mismo. El proceso de la comunidad negra en España es un proceso antiguo, que aunque no está plenamente unificado ni camina necesariamente en una sola dirección, pues es diverso y divergente, lleva muchos años reivindicando su presencia institucional, a pesar de que, no siempre, se lo haya visibilizado como sería deseable.

¿Cómo surgió la idea de crear este tipo de encuentros? ¿Con qué objetivo?

Este tipo de encuentros se vienen realizando por la comunidad africana y afrodescendiente en nuestro país desde siempre, en diferentes lugares, de diferentes formas, con diferentes presupuestos, diferentes contenidos, diferentes recursos, diferentes personas y participantes, por diferentes motivos… sólo que Matadero Madrid es un espacio de creación contemporánea con una capacidad de atraer a los medios, los participantes y la visibilidad de una forma muy concreta. Todos y cada uno de esos eventos, son y serán importantes, aunque para los organizadores nos pueda parecer un triunfo conquistar este espacio institucional de visibilidad, que reivindicamos no sólo con el objetivo de visibilizar a la comunidad, sino con la intención de generar comunidad misma, de aglutinar a todas esas asociaciones y colectivos aportando un espacio de diálogo y encuentro, un espacio con carácter anual, en lo público, y en lo institucional, porque es un derecho de la comunidad. Además, yo personalmente pienso, que la participación desde la autogestión en espacios de poder, es una labor fundamental que refleja el compromiso de las instituciones con interés por la transformación social, que nos afecta a todas y todos.

Desde Pedagogías Invisibles, hemos abordado en varias ocasiones esta necesidad, desarrollando en Matadero Madrid algunas iniciativas previas a Afroconciencia: “Each One Teach One: jornadas de la cultura afrodescendiente”, “Decolonizando Othello con Patrice Naiambana” o “Afroempowered”, en el marco de la exposición “Ni arte Ni educación”. Todas ellas, nos han ido llevando a favorecer el escenario para la creación de un evento comisariado, organizado, y desarrollado por la comunidad afrodescendiente.

¿Cómo ha sido el proceso para llevarlo a cabo? ¿Te costó mucho encontrar ayuda institucional?

En primer lugar, Afroconciencia no es un proyecto propio, sino el producto de un equipo de trabajo, un equipo de trabajo que surge en “Afroempowered”, a partir de un grupo de personas representativas de las asociaciones participantes que deciden unirse para llevarlo a cabo y reclamar un lugar propio. Estas personas son Yeison García López, Rubén H. Bermúdez y Deborah Ekoka. Es entonces cuando decidimos llevar la propuesta a Matadero, y gracias a la implicación de personas comprometidas como Manuela Villa, Sonsoles Rodríguez, Iñigo García o Marta Orozco, sale adelante.

Sabemos el esfuerzo que conlleva organizar un evento de estas características. ¿Podrías hablar un poco del proceso de trabajo? ¿Cuál fue para ti la mayor complicación?

Bueno, un evento de estas características, efectivamente, conlleva un esfuerzo organizativo que requiere a parte del trabajo y compromiso individual de todas las personas a las que he mencionado, también de un espíritu unión, apoyo y fe de los participantes y la comunidad en el proyecto.

En el equipo de trabajo hemos aprendido a coordinarnos, apoyarnos y hacer carrera de relevos. La institución ha aprendido a entendernos, y dentro de sus limitaciones, facilitar la participación a partir de convocatorias y procesos abiertos, que a veces, se contradicen con los procesos asociativos tradicionales, pero a la vez, son una muestra de su carácter público.

La mayor complicación aún no ha sucedido, nos esperamos muchos retos en el desempeño del propio festival.

¿Cómo está siendo la acogida de estas iniciativas? (tanto por los propios afro como por el resto de público y las instituciones).

Aunque siempre habrá detractores, como sucede con todas las iniciativas, creemos que el evento está teniendo muy buena acogida y esperamos bastante participación, que deseamos que crezca en futuras ediciones, y vaya sumando a más personas implicadas en su desarrollo, generando comunidad. Contamos con el apoyo de la institución y creemos que es un evento para todo tipo de públicos preocupados por la sociedad en que vivimos, pero que sobretodo pretende unir a la comunidad afrodescendiente.

¿Cómo encuentras las iniciativas organizadas por la propia comunidad afro?

Como he comentando anteriormente, estas son muchas y muy diversas, por lo que no nos podemos referir a ellas en global. Sin embargo, lo que tengo claro es que la comunidad es tenaz y persistente en su lucha, existen multitud de colectivos y asociaciones, y está plagada de iniciativas de emprendimiento creativo que favorecen el desarrollo y empoderamiento desde la propia comunidad. El proceso pertenece a la propia comunidad, los demás somos apoyos.

Por otro lado, exceptuándome a mí, las personas que forman el equipo de trabajo pertenecen a la comunidad, por lo que considero que Afroconciencia es una iniciativa que parte y se desarrolla por la comunidad, así nace y así pretendemos que siga siendo, por lo que no distinguiría entre unas iniciativas y otras.

¿Cuáles son tus expectativas para con el festival Afroconciencia?

Mis expectativas personales, que creo compartir con mis compañeros, son las de generar un espacio de visibilidad donde la comunidad pueda autorepresentarse, unir fuerzas, evaluarse, desarrollar estrategias y proyectos, entrar en diálogo y generar propuestas de transformación. Y nos encantaría que esto sucediera con carácter anual.

Si además de reunir a la comunidad, conseguimos afectar a otros ciudadanos para que comprendan otras realidades y otras formas de ser español o ciudadano, y si del encuentro, surgen ideas revolucionarias que deriven en cambios positivos para todas, maravilloso.

¿Por qué animas a la gente a participar en él?

Animo a la comunidad a acercarse porque creo que es importante generar un espacio de encuentro, de consenso o disenso, pero sobretodo de unión, unión para hacer efectivas las reivindicaciones de todas y reclamar a los poderes sociales el compromiso con la presencia africanodescendiente en España, invisibilizada durante siglos.

Animo a los no afrodescendientes a acercarse para comprender que cuando luchamos por los derechos de otras. luchamos por los derechos de todas, porque nada de lo que afecta a otros seres humanos debe resultarnos ajeno, porque si queremos comprender otras realidades lo mejor será que nos sean narradas en primera persona, con las voces de quienes las viven.

Quizás, con el tiempo, puede que dejemos de hablar de multiculturalidad e interculturalidad y pasemos a hablar de transculturalidad, de culturas mestizas y de intersecciones.

¿Podrías definir el festival en tres palabras?

Compromiso. Comunidad. Conciencia.

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Aquí podéis consultar el programa del festival.

Fotografías: Eva Feito.

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Acerca de Eva Feito Casado

Historiadora del arte especializada en culturas africanas y Máster euro-africano en “Cultura y Desarrollo en África”. Entiendo las manifestaciones culturales como productos híbridos y vivos. Me interesan la literatura, la música y la danza contemporáneas, el cine, y cómo estos reflejan las migraciones, la diáspora y la mirada femenina del mundo. Intento contribuir a la visibilización de África reflejando la creatividad del continente desde una óptica positiva.
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