Los cines africanos se hacen hueco en la III Muestra de cine francófono

Llega a Madrid la “III Muestra de cine francófono – Rencontres / Encuentros” dentro de las celebraciones en torno al Día Internacional de la Francofonía. La Cineteca del espacio cultural Matadero volverá a acoger la proyección de un ciclo de películas y encuentros con algunos de sus directores. Desde el viernes 10 al domingo 12 de marzo se podrán ver producciones de directores francófonos de Haití, Burkina Faso, Senegal y Costa de Marfil, y una película de Túnez.

Ya en 2015, cuando KULTURAFRICA solo existía en la cabeza de quien escribe estas líneas, recogí mis impresiones de la I Muestra de cine francófono para el periódico digital GuinGuinBali, que podéis leer aquí. Tras una ausencia que nos llevó lejos de Madrid los primeros meses del 2016, volvemos a la carga contadoos lo que se podrá ver en la presente edición. Pero antes veamos de dónde sale este acontecimiento cultural.

La Francofonía como diplomacia cultural de la lengua francesa

La Organización Internacional de la Francofonía (OIF) es un organismo que agrupa a 80 Estados y gobiernos de los cinco continentes que tienen la lengua francesa en común y cuyo objetivo es fomentar la solidaridad entre ellos. Su Secretaria general, la canadiense de origen haitiano Michaëlle Jean, se estrenó en 2015 en el cargo como la primera mujer que ocupa el puesto en la historia de la institución y también su primera dirigente no africana.

La Semana Internacional de la Francofonía (este del 18 al 26 de marzo) se celebra anualmente desde 1995 en torno al 20 de marzo, la “Journée Internationale de la Francophonie” (el Día Internacional de la Francofonía). Y es que un 20 de marzo, de 1970, se creó en Niamey -la capital de Níger- la Agencia de cooperación cultural y técnica (ACCT por sus siglas en francés), germen de la futura OIF.

Para conmemorar esta jornada, se organizan diferentes eventos culturales tanto en Francia como en el extranjero con el fin de promover -al menos en teoría- el acercamiento a la riqueza de la diversidad dentro de la unidad del ámbito francófono con el fin de “compartir, intercambiar y aprender de las diferencias (…) la única manera de comprender que lo que nos une es más fuerte que lo que nos separa”, como reconoce Jean en su adelantado mensaje del 20 de marzo.

En el Estado español las actividades de este año (que van desde la sensibilización a exposiciones, encuentros y proyecciones) se han programado en Alicante, Barcelona, Bilbao, Madrid y Valladolid. Entre ellos nos centraremos en la Muestra de Cine, mediante la que la OIF pretende “dar una mayor visibilidad al cine de África”  -si es que existe un cine africano, como diría nuestra admirada Beatriz Leal Riesco-, “al cine de animación y a la mujer como creadora y como protagonista” (1).

El documental, protagonista de las películas francófonas seleccionadas

De los catorce films seleccionados, cuatro son producciones o co-producciones africanas y una haitiana, lo que demuestra que cada vez hay más interés en difundir y ver estos cines. Además, tres de ellos están dirigidos por mujeres. La “mala noticia” es que la mayoría serán proyectadas en la Sala Borau, la más pequeña de la Cineteca con tan solo 70 butacas. Únicamente “La permanence” de Alice Diop se verá en la Sala Azcona (236 butacas).  Digo esto porque el acceso a las proyecciones es gratuito hasta completar aforo y las entradas pueden coger en la taquilla desde una hora antes del inicio de la primera sesión, hasta el inicio de la última. Y añado: vuelan, así que avisadas quedan.

“La sirène de Faso Fani” (viernes 10 a las 21 h., Sala Borau)

La historia de este documental realizado en 2015 por el burkinés Michael K. Zongo nos traslada a su ciudad natal, Koudougou, que albergó la fábrica de textil de “faso (dan) fani”, tejido de algodón tradicional. Todavía hoy símbolo de la ciudad y de toda Burkina, el “faso fan dani” está indiscutiblemente ligado a la figura de Thomas Sankara, férreo defensor del “produzcamos africano para consumir africano”, como uno de los símbolos de su revolución. Pero los sueños y logros obtenidos se vieron truncados cuando la fábrica cerró sus puertas en 2001 como consecuencia de la tiranía de los planes de ajuste estructural que el Fondo Monetario Internacional impuso a los países africanos, dejando a sus cientos de trabajadores en la calle.

“Lumumba, la mort du prophète” (sábado 11 a las 19 h., Sala Borau)

Otra de las personalidades emblemáticas del África negra fue sin duda Patrice Lumumba, el protagonista de este documental dirigido por el haitiano Raoul Peck en 1990. Treinta años después de que el líder de la independencia congoleña fuera elegido democráticamente como primer ministro de la recién independizada República Democrática de Congo, el vasto jardín privado del rey Belga Leopoldo II. Apenas treinta años contaba Lumumba cuando su futuro y el de la nueva nación africana se vieron violentamente truncados por los intereses occidentales con la connivencia de sus cómplices congoleños. La biografía y la historia, los testimonios y las imágenes de archivo constituyen la trama de una reflexión sobre la figura de Lumumba y sobre el asesinato político, los medios y su memoria.

“Le Chalat de Tunis” (sábado 11 a las 21.15 h., Sala Borau)

La realizadora tunecina Kaouther Ben Hania desvela en esta película los resultados de la investigación que llevó a cabo en 2012 para revelar la verdadera cara de Challat (“el navaja”), un motorista que recorrí las calles de la ciudad rajando las nalgas de las mujeres. Este film -a medio camino entre el documental y el policiaco- se proyectará en árabe, porque la francofonía no es solamente el francés, sino también la apertura a otros horizontes.

“Aya de Yopougon” (domingo 12 a las 17 h., Sala Borau)

Película de animación franco-marfileña de 2013 basada en la exitosa saga de cómic homónima creada por la escritora Marguerite Abouet y el ilustrador Clément Oubrerie, el primero de ellos publicado en 2005 (2). El largometraje, dirigido por Abouet, cuenta en clave de humor la historia de la joven Aya, que vive en un popular barrio de Abidjan (Costa de Marfil) a finales de los años 1970. Mientras que ella se dedica en cuerpo y alma a los estudios, sus amigas Adjoua y Bintou piensan más que nada en salir por la noche para bailar y ligar con los chicos del barrio, escapándose del control de sus padres.

 

“La permanence” (domingo 12 a las 18.45 h, Sala Azcona. Seguida de un encuentro con la directora).

Este trabajo de la joven socióloga franco-senegalesa Alice Diop nos traslada a una consulta en el hospital de Avicenne, un ámbito donde el documental le posibilita dar fuerza a los mensajes a la vez que puede cruzar una mirada sociológica gracias al tratamiento cinematográfico. Diop se dice interesada en lo que no podemos ver y apela a la diversidad cultural, y para ella hacer un buen documental es “decir cosas inteligentes usando sesgo artístico y humano. Superar los estereotipos para avanzar en la sociedad” (3).

 

Os dejamos la presentación de las películas y el programa completo de la muestra. Esperamos que podáis acudir a ver alguna y la disfrutéis.

————————————————————————–

(1) http://www.afmadrid.es/recursos/arxius/20170301_1114Muestra_de_cine_francofono_Dossier_de_prensa_2017_petit_taille.pdf consultado el 8/3/17.

(2) Los seis números están traducidos al español por Norma Editorial: http://www.normaeditorial.com/resultados.asp consultado el 8/3/17.

(3) http://africultures.com/personnes/?no=15295 consultado el 8/3/17.

 

 

Publicado en Cine documental, Cines africanos | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Las bodas de plata del FESPACO celebran la nueva Burkina Faso

Hoy arranca la 25ª edición del FESPACO, el Festival Panafricano de Cine y Televisión de Uagadugu, que transcurrirá en la capital de Burkina Faso hasta el 4 de marzo.

El certamen, inaugurado en 1969, se viene celebrando bianualmente los años impares desde 1979. Durante este tiempo se ha convertido en uno de los acontecimientos culturales panafricanos por excelencia, reuniendo tanto a profesionales como a aficionados de dentro y fuera de África en torno a los cines africanos y de la diáspora africana.
La presente edición es la primera para el nuevo jefe de estado Roch Marc Christian Kaboré tras la caída del dictador Blaise Compaoré. Quedará inaugurada mañana a la manera tradicional africana, con una libación frente al “Monumento de los cineastas”, en honor a los ancestros y a aquellas personas ya desaparecidas que han contribuido positivamente al desarrollo de los cines africanos. Los fallecidos entre 2015 y 2017 tendrán también su homenaje tradicional, junto a los pioneros de los cines africanos francófonos Ousmane Sembène, Paulin Soumanou Vieyra, así como al realizador francés Jean Rouch.
El tema de la bienal rondará esta vez en torno a la “Formación y oficios del cine y del audiovisual”, ya que el huracán provocado por los avances tecnológicos requiere respuestas por parte de los expertos y las escuelas de formación para realizar un trabajo profesional.
fespaco.jpg
 
El país homenajeado es Costa de Marfil y el invitado de honor de esta noche será la estrella reggae Alpha Blondy, que vuelve al FESPACO tras 19 largos años, al tener prohibida la entrada al país por cantar en 1999 “Journalistes en danger” (“Periodistas en peligro”), tema en homenaje a todos los periodistas encarcelados y asesinados y, concretamente en el caso de Burkina, a Norbert Zongo, asesinado en extrañas circunstancias un año antes.
Habrá que esperar al próximo sábado para conocer a cuál de los más de 150 films en competición irá a parar el “Étalon de Yennenga”, el gran premio del festival galardonado con 20 millones de FCFA (unos 30.500 €).
 
Informaciones extraídas del dossier de prensa del festival.
Para consultar el programa oficial, hacer clic aquí.
Publicado en Burkina Faso, Cines africanos, Festivales | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Las músicas de Seydu inundan la Galileo Galilei

Una repleta Sala Galileo Galilei acogió el miércoles 1 de febrero la presentación de “Sadaka”, el nuevo trabajo de Seydu. Acompañado de teclado, guitarra, bajo y batería, el artista de Sierra Leona afincado desde hace décadas en Madrid hizo gala de su carisma personal y artístico en una velada en la que también estuvo presente la cantante saharahui Mariem Hassan.

“Desert rose”, la rosa del desierto, último tema de “Sadaka” (Boa Music, 2016), fue el elegido para abrir boca la boca al público asistente. Y qué mejor manera que recordando la memoria de Mariem Hassan, cuya imagen se proyectaba sobre el escenario bajo la atenta mirada de Manuel Domínguez. El director de la productora NubeNegra propició el inicio de la carrera en solitario de Seydu y fue el más leal acompañante e impulsor de la trayectoria artística y personal de Mariem, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. El bailarín Tony Ondo Abeso acompañó el tema con su coreografía.

Como el propio Seydu nos recordó “todos recordamos cómo ella [Mariem Hassan] con su voz intentó echar raíces, las raíces de un pueblo que, tristemente, se van perdiendo en el tiempo y que todavía se buscan”, refiriéndose a la situación del pueblo saharaui.

El conjunto se entonaba con “Sadaka”, “la ofrenda” en fula (origen materno del artista), tema en que Seydu se acompaña del “dusunguny” o arpa del cazador, y título del disco. Como él mismo contaba en la presentación del álbum el pasado noviembre, “no hay mejor regalo que recibir, ya que cuando das, recibes”. Una enseñanza que el sierraleonés conoce muy bien, tanto por su trayectoria vital como profesional desde que llegara a Occidente como polizón a finales de los 80. Tanto su propia experiencia como una profunda reflexión personal y el deber moral de devolver lo aprendido durante su carrera en España, le impulsaron a la creación de la Diamond Childs School of Arts and Culture en Freetown.

También la llamada de Yemanyá, diosa del mar que llama a sus hijos de vuelta a la tierra madre y les ofrece agua de beber de su pecho, como reconocía Seydu en la presentación del tema dedicado a ella, “Mamiwata”, al que ya le compuso una canción en su álbum de début “Freetown” (NubeNegra, 1998). El ángel del agua pasó dejando un ambiente más relajado entre los músicos, que ya empezaban a atreverse con los solos.  

Seydu iba pasando por diferentes instrumentos, que él mismo fabrica: el citado “dusunguny”, “kongomas” de formas diversas (1) , y las percusiones (“tama” o tambor de axila y “kelei”). Al tiempo, la naturaleza nutricia seguía alimentándonos: era el momento de que Mamiwata nos llevara a “un río que da de beber de muchas maneras, y que tiene muchos nombres: unos lo llaman Nilo blanco, otros Nilo Azul: “River Sewa”, en palabras de Seydu. La corriente comercial más importante de Sierra Leona y uno de los temas más fuertes de “Sadaka”.  A estas alturas del espectáculo, una se preguntaba por qué el público no se había puesto ya a bailar: quizá lo que el baile expresa en África, en Europa lo hagan los aplausos.

Un ambiente recogido, como de oración, inundó de repente en la sala al ritmo de “Good sababu”. Una “canción de cuna que canta la madre a su hija porque dentro de nosotros existe ese bien que le hacemos a los demás; es algo así como el buen samaritano: para ser felices tenemos que ser ser buenos con nosotros mismos”. Sabias palabras. 

Y llegaba el momento de volver a África con el tema que abre “Sadaka”, a modo de alegato. Otro de los instantes mágicos de la noche y todo un leitmotiv: “Una canción que tiene unas raíces muy profundas porque África siempre nos ha llamado para que volvamos a nuestra tierra”, convicciones personales que Seydu siempre comparte y ha llevado a la práctica manteniendo el contacto con su país de origen. “Return, return to Africa, return, return your love to Africa”: “Vuelve, vuelve a África, devuelve tu amor a África”.

Con la potente “Ashé”, palabra clave para el saludo entre dos espíritus, Seydu se despedía: “es mi única forma de agradecerles a todos ustedes haber estado aquí esta noche y seguir siendo parte de mí”.

Imágenes por cortesía de ©Paco Manzano.


(1) Dependiendo de su procedencia geográfica, ya que es un instrumento extendido por gran parte del continente africano, a la “kongoma”también se le llama “kalimba”, “mbira” o “sanza”, etc. A una caja de resonancia de diferentes formas, normalmente una calabaza o una caja de madera, se le añaden unas láminas de metal que -al ser pulsadas con los pulgares- emiten su característico sonido como de gotas de agua.
Publicado en Músicas africanas, Músicas del mundo, Sierra Leona | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Un recorrido afromusical de 2016

Se cierra el 2016 y resulta inevitable hacer balance. Son numerosas las listas englobadas bajo la etiqueta “los mejores” productos culturales que aparecen estos días. Desde KULTURAFRICA queremos simplemente hacer una recopilación de las recomendaciones musicales que hemos ido compartiendo a lo largo del año en la página de Facebook del blog. Un repaso cronológico de la banda sonora de este 2016, sin más pretensiones.

Aziza Brahim

Aziza Brahim es una joven mujer luchadora de la nueva generación de saharauis ya nacida en el exilio, en los campos de refugiados de Tinduf (Argelia). La lucha del pueblo saharaui continúa y el haul protesta de Mariem Hassan permanece vivo en su canto. En abril pudimos descubrir algunos de los temas de “Abbar el Hammada” (Glitterbeat Records) -su quinto trabajo de estudio- en un recital dentro del festival “Ellas Crean” en el Centro Cultural Conde Duque.

Malick Diaw

El músico senegalés Malick Diaw publicó en 2015 “Ainsi va la vie” (“Así va la vida”), su primer trabajo en solitario que ha venido a presentar a Madrid en un par de ocasiones. KULTURAFRICA pudo asistir en primavera a un directo fresco de melodías folk, tuareg o mandinga, cantadas en wolof, francés y castellano que nos acercó a la rica cultura senegalesa alegrándonos el corazón.

Didier Awadi

Celebramos el Día de la Madre con “Je t’aime”, un tema del senegalés Didier Awadi cantado junto con la suiza de ascendencia maliense Thaïs Diarra dedicado a ese sentimiento de hijo/a a madre… Muy al gusto senegalés, aunque en Senegal este día se celebra el último domingo de mayo.

“¿Qué debería decirle algo más frecuentemente? Algo que me gusta, decir lo que siento… ¿Qué debería decirle algo más frecuentemente?Algo que me importa: te quiero, mamá”.(…) Quiero decirte que te quiero, me has ayudado a crecer, pero hay algo que me importa, “yaye” [madre, en wolof] laisse moi te dire (…) El día que pueda te regalaré la vuelta al mundo, te regalaré el peregrinaje [a La Meca] y las casas más bonitas del mundo. Te regalaré casas, te tratarán de excelencia. No será suficiente para la reina de mi existencia, mamá”.

Ba Cissoko

“Djeli” (Nuit Métis/Crystal Records) es lo nuevo de este grupo de Guinea Conakry que saltó a la palestra musical internacional a comienzos del nuevo milenio con “Sabolan” (Marabi, 2013). “Djeli” es la transcripción francesa de la palabra mandinga que designa al “griot”, la mítica figura transmisora de la historia, música, valores y tradiciones orales de la cultura malinké.

Ya en la pasada edición de Lavapiés Diverso pudimos comprobar el excelente estado de salud de la kora, en las manos del ex-integrante de la banda Sekou Kouyate. Uno de los instrumentos más emblemáticos del patrimonio cultural mandinga que sigue dando que hablar. Sus múltiples sonoridades, cuya investigación fue iniciada por músicos de la talla de Toumani Diabate, o el también guineano Mory Kanté, son la línea de investigación que la formación de Conakry continúa practicando.

Letras en mandinga, francés, wolof o fula, sonidos malinkés, senegaleses, latinos, reggae…, algunos más rápidos, otros más pausados pero naturalmente combinados, que resultan en una explosión de energía, vitalidad, creatividad, tolerancia y optimismo que -por mucho que se pretenda empañar- es uno de los puntos fuertes de África.

Rachid Taha

El internacional francés de origen argelino Rachid Taha fue el invitado de lujo en las pasadas Fiestas de San Isidro. Su particular estilo mezcla de los ritmos de su Orán natal, como el mencionado raï o el chaabi, con el pop, el rock, el punk o el tecno tamizados por su particular voz nos hizo bailaremos temas tan célebres como “Ya Rayah” del mítico “Diwan” (Barclay, 1998) o sus composiciones más actuales contenidas en “Zoom” (Naïve, 2013), como este “Voilà, voilà (que ça recommence)”. “He aquí, he aquí, que vuelve a empezar” incluye en esta versión la curiosa colaboración de la voz de Éric Cantona y de la trompeta afrobeat de Femi Kuti.

Ebo Taylor

En mayo, una de las leyendas vivas de la música africana de todos los tiempos nos visitaba de nuevo. Pasado, presente y futuro del highlife-funky-afrobeat, desde KULTURAFICA seguimos desde cerca la gira del octogenario guitarrista de Salt Pond (Ghana) por varios escenarios españoles. Su paso por la península tuvo un broche de oro: su actuación el 25 de mayo -Día de África- en la Sala Apolo de Barcelona, una noche afrobeat en la que los afortunados pudieron bailar al son de sus temas míticos como “Love & Death”, “Heaven” o este “Ayesama”, de su último trabajo de estudio, “Appia Kwa Bridge” (Strut Records, 2012).

Daniel Dzidzonu

Este joven trompetista y compositor nació en Lomé (Togo), creció al son de las corales y percusiones del oeste africano y actualmente vive en Bruselas.

El potente “Unknownland” (Tierra desconocida”) forma parte de “Vipkomé” (SABAM, 2015), su primer trabajo de estudio. “Vipkomé” es un término ewe que significa “El más pequeño” y con él Dzidzonu se refiere a las pequeñas cosas y los momentos preciados de la vida.

En palabras del togolés, “la filosofía detrás de este álbum es trabajar en las pequeñas cosas, y el futuro, lo que el futuro traerá para mí, para África, para Europa o el mundo entero” (…) Mi música trata sobre la vida, el amor, la lucha, la muerte, sobre cómo ser fuerte en la vida” (https://www.youtube.com/watch?v=jaEegD-0Los).

La maleta del trompetista viene además repleta de acordes que nos retrotraen a Miles Davies, al jazz sudafricano y, por supuesto, a Fela…

Youssou N’Dour

El rey del mbalax Youssou N’Dour, vuelve al continente africano con su álbum nº 34: “Africa rekk”. “África simplemente” en wolof.

“Un guiño a la juventud africana y una manera de presentar África con otra imagen, ya que hemos constatado desde hace mucho tiempo que África es presentada como un motor de desarrollo y es verdad que hay muchos problemas pero también muchos progresos y visiones de futuro”, en palabras del propio Ndour (https://www.facebook.com/pg/JTAfrique/videos/?ref=page_internal).

Un viaje musical panafricano. Desde Dakar a Nigeria y África central tocando diferentes ritmos, como el soukous junto con Fally Ipupa. También por la diáspora, cantando junto al rapero de origen senegalés AKON.

El aperitivo vino de la mano de “Serin Fallou”, primer single del álbum en homenaje a la figura de Fallou Mbacke, segundo califa del muridismo e hijo de Cheikh Ahmadou Bamba, fundador de esta cofradía, una de las más populares del islam senegalés y a la que pertenece el propio N’Dour: 

El segundo single, “Be careful”, es un homenaje a las mujeres y también una advertencia sobre el peligro que comportan las relaciones humanas:

Moya Kalongo

Moya Kalongo es una banda barcelonesa compuesta por músicos de distintas procedencias que ha ido forjando su estilo afrobeat y funky en los enérgicos directos que vienen realizando por toda la península: “Música africana cocinada en Barcelona por músicos de Uruguay, Barcelona, Costa de Marfil, Mozambique… Música que invita al baile” (Slow Walk Music).

Ahora presentan “People”, su nuevo trabajo, donde está incluido este “Xangó”, un tema lleno de groove: “un canto a la coherencia con uno mismo, a pensar, decir, y actuar en el momento. Y aunque seamos conscientes de las dificultades del camino, escuchar siempre a nuestro corazón y decidir en consecuencia” (Slow Walk Music).

¿Listos para una buena descarga de corriente afrofunk?

Juno & Darrell

Este joven dúo de compositores fundado y afincado en Madrid está principalmente influenciado por la música africana y afroamericana. Se identifican con un concepto contemporáneo de la espiritualidad, mezclando electrónica afro-arraigada, sintetizadores y elementos orgánicos con un resultado único.

Darrell, un productor de origen egipcio con una larga trayectoria investigando música con raíces africanas y líder de la banda Pyramid Blue, crea ambientes circundantes y una nueva combinación de sonidos. Juno, un cantante original de Guinea Ecuatorial que ha trabajado con artistas como Gecko Turner, se conecta con los ritmos más profundos y experimenta con las posibilidades de la voz como instrumento (http://www.slowwalkmusic.com/juno–darrell.html).

En verano presentaron su vinilo de 7 “Kalimba Beat”, un adelanto de su próximo álbum que ya han grabado y se encuentran editando. Su participación en la Felabration 2016 con una serie de conciertos ha confirmado la intuición: un directo fresco y lleno de creatividad que nos ha dejado muy buen sabor de boca y anuncia éxito para uno de los proyectos musicales más originales y sugerentes de la actualidad madrileña.

Seydu

El vocalista, multinstrumentista, compositor, luthier y griot Anthony Seydu Zachariah Jalloh, más conocido como Seydu, ha publicado este año “Sadaka” (Boa Music). “El regalo” -en lengua krío– es una reflexión sobre el dar y el recibir y es fruto de la gratitud de la gran experiencia vivida en la Diamond Child School of Arts and Culture que el propio Seydu fundó en 2005 en Freetown, capital de Sierra Leona y su ciudad natal.

Tras “Freetown” (1998) y “Diamond Tears” (2001), ambos producidos por la mítica discográfica madrileña NubeNegra, y con una dilatada trayectoria al lado de artistas del panorama nacional e internacional, así como su participación en “La Banda Negra”, colectivo integrado por algunos de los músicos africanos establecidos en la capital (los hermanos Rasha y Wafir y los Djanbutu Thiosane, más el desaparecido Bidinte), Seydu vuelve a los estudios.

En este nuevo álbum volvemos a encontrar los sonidos característicos de la música de Seydu: las suaves notas de las cuerdas del dusunguny (arpa del cazador), del bongomá y del bolom, regadas por las gotas metálicas de la sanza o arpa de pulgar, los ritmos tropicales de la maringa o “palm-wine music” (música de vino de palma) y las semillas del shekere, acompañan su trabajo vocal cantado tanto en krío (variante local del pidgin) como en inglés.

“Sadaka” incluye dos colaboraciones de lujo. Por un lado, la del cantautor congoleño Lokua Kanza (productor de “Diamond Tears”), en “Smile”, y otra bien emotiva: la de la cantante saharahui Mariem Hassan entonando con la fuerza que sigue viva en su voz el tema final, “Desert Rose”, un alegato a favor del pueblo y l@s niñ@s saharauis.

Ogun Afrobeat

El afrobeat en Madrid tiene nombre propio. La banda multicultural establecida en la capital ha presentado este año su segundo trabajo de estudio “Koko iroyin” (Kamala Producciones), es decir “lo importante del mensaje” en yoruba, lengua y cultura de origen del batería del grupo Akin Onasanya. Cultura yoruba que encontramos también al otro lado del Atlántico, en el Caribe, otro de los lugares musicales presentes en el grupo a través del trompetista Frank David Santiuste.

A principios de octubre pudimos comprobar el progreso de la formación, ya adaptadas las nuevas incorporaciones, y gozar con su directo vibrante de la misma energía que destila desde sus primeros pasos con “The observer” (Big Music Ediciones, 2012), si bien el progreso y la madurez artística del conjunto es evidente.

Issa Bagayogo

Como no todo son alegrías en la vida, en octubre nos llegó la noticia del fallecimiento de Issa Bagayogo tras una larga enfermedad. Bagayogo provenía de una familia campesina de la región de Sissako (Malí), donde empezó a interesarse por la música con que se acompaña el trabajo del campo. Más adelante descubrió el “kamale ngoni” o arpa del cazador, que en la región de Wassoulou se acompaña del canto, uniendo sus dos fuentes de inspiración. Su contacto con el ingeniero de sonido Yves Wernert para su trabajo “Timbuktu” (Six Degrees Records, 2002) introdujo los ritmos tecnos en su música. Una buena muestra de que los ritmos tradicionales pueden adaptarse a los tiempos modernos.

Baloji

El cantante procedente de República Democrática de Congo afincado en Bélgica nos anuncia el que será su tercer álbum, “64 bits & malaquite” (Bella Union) con “Spoiler”, un clip alegre rodado en Kinshasa en el que se juntan cuatro generaciones de artistas congoleños:

Marema

La joven compositora y cantante senegalesa Marema Fall ha publicado su segundo trabajo: “Initié” (2016): 

Tras ganar el prestigioso Prix Découvertes 2014 otorgado por la Rfi (Radio France International) y realizar una gira que le ha llevado por 15 países africanos, ha producido este disco en el estudio dakarois de alguien bien conocido en España: Sidy Samb. Asimismo cuenta con la colaboración del también músico y arreglista Mao Otayeck (que ha trabajado con Alpha Blondy o Salif Keita), quien le propuso acompañarle en los arreglos del disco.

Trece temas cantados principalmente en wolof, entre el folk y el R&B acompañados de instrumentación tradicional senegalesa, en los que la cantante “ha querido desvelar todo su compromiso, no solamente por la causa de las mujeres, sino también por aquellas donde mi voz puede servir a sensibilizar a la sociedad”, entre los que se incluyen su célebre “Femme d’affaires”, “My friend”, “Bayo Baye” y “Bour”, ya aparecidos en el avance de su álbum début “Panafree” (2014), más otras melodías que aportan un aire fresco al nuevo folk senegalés.

Booba

Localizaciones como la isla de Gorée, su “maison des esclaves” y el monumento a la abolición de la esclavitud, el Lago Rosa o la reserva natural de Bandia, se mezclan con estampas cotidianas de los mercados de Dakar, lucha senegalesa, alusiones al thiebou-diènne, paradas de “yakartas” en “DKR”, el nuevo single del rapero francés de origen senegalés Booba.

Un gesto que muchos consideran un homenaje al país de la teranga, incluso una reflexión sobre la esclavitud, que viene acompañado de polémica por las declaraciones del autor de “Temps mort” (45 SCIENTIFIC, 2002) durante su visita a la capital de Senegal, en que comparaba el rap nacional con el polaco “por su falta de dinamismo en la escena internacional” (http://senego.com/en-moins-de-24h-le-nouveau-clip-de-booba-…).

Un clip de imágenes muy potentes que se abre con la melodía a la kora de Sidiki Diabaté, aquí en su cara más tradicional (también él es un celebérrimo rapero en su país, Malí), y que en seis días ya ha alcanzado casi 2 millones de visualizaciones. A pesar de su mensaje aparentemente vacuo, en menos de 24 horas “DKR” ha logrado el cuádruple de vistas que “Be careful”, el último vídeo de Youssou N’Dour que, como compartimos en KULTURAFRICA, está lleno de mensaje.

¿Será que la juventud (senegalesa en particular) está más cerca del rap que del mbalax? ¿Modernidad vs Tradición?

Togo Soul

El sello independiente parisino HOT CASA Records especializado en sonidos afro-soul y funk tropical vuelve este año con el proyecto “TOGO SOUL 70”.

La música viene recogida en un doble vinilo: toda una joyita que puede escucharse online en: https://hotcasarecords.bandcamp.com/.

El proyecto cuenta además con un documental que refleja las escenas de esta banda sonora postcolonial entrevistando a quienes hicieron el afro-sound de los 70′: 

Este trabajo es “fruto de la colaboración entre Julien Lebrun, manager de la discográfica y Liz Gomis, periodista y director. Dos amigos que combinan sus habilidad para relatar el proceso de grabar una compilación de sonidos poco conocidos.

Desde la búsqueda original, buscando vinilos y titulares de derechos en condiciones -a veces- aventureras, hasta la firma final del contrato, viajaremos por todo #Togo para presenciar la historia postcolonial del país a través de su banda sonora.

Más que una sesión de investigación, resumiremos la cultura togolesa a través de la música” (https://www.kisskissbankbank.com/it/projects/togo-soul-70?ref=similar).

Alma Afrobeat Ensemble

Tras su gira por los EEUU, sigue imparable la carrera de la formación afincada en Barcelona Alma Afrobeat Ensemble.

“El nuevo single de Alma Afrobeat Ensemble, “Remember”, se transforma en imágenes gracias al vídeo realizado por Pol Guillen. Denuncia a ritmo de embriagador afrobeat con un Donald Trump-piñata que recibe lo que se merece” http://www.rockdelux.com/audio-video/p/alma-afrobeat-ensemble-remember.html).

Smockey y Sam’s K Le Jah

En diciembre visitaron Madrid por primera vez estos dos artistas, rapero y reggaeman respectivamente, unidos en la lucha del movimiento “Le Balai Citoyen”. Esta “escoba ciudadana” barrió del poder a Blaise Compaoré, marioneta de Francia en Burkina Faso durante 27 largos años y el traidor amigo de Thomas Sankara. KULTURAFRICA tuvo la oportunidad de hablar con Smockey sobre la formación del movimiento popular burkinés y valorar el estado de salud de la sociedad y la política africanas.

Soul’s Bang

El joven cantante guineano Soul Bang’s ha sido el nuevo galardonado con el prestigioso Prix Découvertes – RFI 2016. La segunda y tercera plazas han correspondido al haitiano Atis Constant y a la también guineana Kandia Kora, respectivamente.

Soul’s Bang, nombre artístico de Souleymane Bangoura (Conakry, 1992), es un autor, compositor e intérprete procedente de Guinea Conakry, donde debutó muy joven como integrante de un grupo de rap. Tras esta experiencia colectiva, continuó buscando su camino y su estilo propios, aprendiendo a tocar varios instrumentos como el piano y la guitarra. Muy influenciado por los ritmos tradicionales de su país, se sumergió sin embargo en la música urbana y en particular el r&b. En 2011 publicó “Dimeni”, su primer álbum, cantado en susu, malinké y fula, inspirado sobre todo por el r&b.

Ha colaborado con numerosos artistas y participado también en el proyecto de canción estadounidense “Break The Silence (Bring Back Our Girls)” pidiendo la vuelta de la centenas de niñas raptadas por Boko Haram en Nigeria. Galardonado con varios premios, este joven se ha ganado la plaza del rey del r&b guineano (http://musique.rfi.fr/musique-africaine/20161104-soul-bangs-laureat-prix-decouvertes-rfi-2016).

Blitz The Ambassador

Preparando el resumen musical del año de KULTURAFRICA, uno de los últimos álbumes de este 2016 que llega a su fin es “Diasporical” (Jakarta Records), del rapero de origen ghanés instalado en  Brooklyn, Blitz the Ambassador.

El corto “Diasporical Trilogía” dirigido por el propio artista en colaboración con Africa Film Society se plantea como un mito: “una historia tradicional que explica un fenómeno y normalmente involucra seres o hechos sobrenaturales”. Intercala algunos de los temas del nuevo trabajo del “embajador musical” con una historia que contiene trazos de su propia vida, y de la de cientos de inmigrantes: empieza en Accra, en los albores de la independencia de la antigua colonia británica de Gold Coast (Costa del oro), continuando en Nueva York a finales de los 90 (con el hipnótico “Shine” que ya nos anunció en 2015) y terminando con “Running”, un casamiento en Salvador de Bahía en 2017 bien sugerente.

(…) “como siempre con Blitz, el álbum es mucho más que la música. Se trata de los #inmigrantes que hicieron América, que la moldeó y moldeó. Cada persona, cada generación, cada portador de la cultura que llega en un barco o un avión ha hecho una impresión. La inmigración es la cadena que une el pasado con el presente, el cercano a lo aparentemente lejos” (http://blitz.mvmt.com/about/).

¡Feliz y musical 2017!

Publicado en Música africana | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

“Cuando una mosca se posa en tus testículos, te das cuenta de que la violencia no es necesaria”.

KULTURAFRICA tuvo la oportunidad de charlar con el actor y rapero Smockey, portavoz del movimiento “Le Balai Citoyen”, literalmente la “escoba ciudadana” en francés, durante su reciente visita a España. Mientras transcurría la entrevista, el reggaeman Sam’s K Le Jah, otro de los artistas implicados en el Balai, volaba hacia Madrid. Ambos fueron protagonistas directos de la caída de Blaise Compaoré, dictador de Burkina Faso, en octubre de 2014. La revolución popular burkinesa que lo propició fue enseguida comparada por algunas fuentes informativas con las primaveras árabes (1). Un movimiento popular pacífico y fundamentalmente ciudadano establecido en torno a los centros urbanos de Uagadugu y Bobo-Diulasso (las dos principales urbes del país saheliano) e integrado por todo tipo de ciudadanos: estudiantes, trabajadores, periodistas, artistas…Este movimiento asociativo se define como “una fuerza ciudadana nueva (que) resiste y se organiza para reivindicar una verdadera democracia, una buena gobernanza y una mejor convivencia en el Faso” (2) y su emblema es la típica escoba africana con un puño cerrado en alto como asidera y la bandera de Burkina Faso como muñequera, que se acompaña del lema “nuestro número es nuestra fuerza”. Se consideran a sí mismos herederos del legado del capitán Thomas Sankara, que  -entre 1983 y 1987- emprendió una revolución bajo las señas del antimperialismo y la afrocentricidad, y que resultó asesinado en el golpe de estado perpetrado por su “amigo” y sucesor Blaise Compaoré.

balai-citoyen

Si bien la figura de Thomas Sankara planeó durante todo el encuentro, el ambiente en el que este se desarrolló anunciaba que esta segunda revolución burkinesa (“revolución 2.0.” o “primavera negra”, llegaron a denominarla algunos medios) demuestra que las cosas están cambiando: de la austeridad de la revolución sankarista a las notificaciones del teléfono móvil sonando bajo la fija mirada de una computadora Apple, testigo de una larga conversación en torno al origen del movimiento ciudadano “Le Balai Citoyen”, sus logros y retos, y los entresijos de la política y la justicia burkinesa. Bien es sabida la lucha por la emancipación de la mujer emprendida por Sankara y, como por azar, empezamos a hablar sobre el rol que las mujeres desempeñan en la “escoba ciudadana”.

Sorprende la poca presencia de mujeres -salvo casos puntuales como la llamada “revolución de las espátulas”- que se vieron en las imágenes de las revueltas de finales de 2014. ¿Qué rol tuvo la mujer -tan reivindicado por la figura de Sankara- en la revolución de octubre y dentro de “Le Balai Citoyen”?

Cuando el movimiento se fundó no había ninguna [mujer], pero que poco a poco fueron incorporándose y es lo que va a seguir pasando. No estoy de acuerdo con la discriminación positiva porque durante el gobierno de Compaoré había paridad, pero las mujeres representadas formaban parte de la red clientelar que caracterizaba a la administración pública. La acción de las espátulas estuvo organizada únicamente por mujeres y el movimiento [del Balai] la apoyó.

espatulas.jpg

Foto extraída del artículo “La Revolución de las Espátulas el último ejemplo de la mujer por la Libertad”, de Nacho Rodríguez para la Fundación Mujeres Felices.

La secretaria permanente del movimiento es una mujer. Creo que las cosas van a ir cambiando poco a poco. Al principio, incluímos en los estatutos un “club cibal” (“cibal” es la estructura de base del movimiento, acrónimo de “citoyen balayeur”, “ciudadano escoba” en francés), buscando la paridad pero no “llegábamos” y tuvimos que cambiarlo; pero formamos un “club cibelle” (ciudadanas escoba) para animar a las chicas a unirse al movimiento. No estando del todo de acuerdo con la discriminación positiva, intentamos animar para que cada vez haya cada vez más mujeres. Siempre he dicho desde el comienzo del movimiento que el día que las mujeres sean activas en la lucha, no necesitaremos luchar; porque es tan poco habitual ver a las mujeres en la calle, que cuando están en la calle se abren todas las posibilidades. Salvo en Togo -reconoce- donde van con el torso desnudo y no ha cambiado nada…En África que una mujer ande desnuda es la vergüenza de todos, la más destructiva, por la que incluso un dictador debe dimitir, porque son las mamás: Si una mamá acepta andar con el torso desnudo, es que has tocado fondo. La discriminación positiva no sirve de nada; son los buenos ejemplos los que cuentan. Durante 27 años hubo clientelismo político y las mujeres que eran nombradas en puestos de poder, incluso si eran nombradas ministra de la Promoción de la Mujer o de Asuntos Sociales, los dos ministerios donde había más mujeres; muchas de estas mujeres cuando no fueron utilizadas por su credibilidad antes de ser absorbidas por el sistema, muchas estaban ahí por sus propios intereses, así que no creo que inspiraran a muchas mujeres. Tiene que haber ejemplos. En periodismo se dice que “el suceso no ocurre cuando el perro muerde al hombre sino cuando el hombre muerde al perro”. Cuando una mujer se mete en política con los argumentos justos, puede ser emulada. Por ejemplo, hubo una que estuvo en el partido al poder durante mucho tiempo, el antiguo PDC de Blaise Compaoré, Saran Sedeme, ella es muy carismática, hacía muy buenos discursos, convencía a la gente…

saran sereme.png

Saran Sedeme. Foto de Manya Riche.

Durante la insurrección hubo un momento en que el poder flotaba y los oponentes no asumieron el poder, por lo que nos vimos obligados a reaccionar; cada uno estaba en su lugar y ella se hizo ver; nadie quería asumir el cargo de presidente de transición porque si participabas, si eras el presidente de la transición, no podías participar en las elecciones, estaba claro. Nadie quería arriesgarse a ser el presidente [de la transición] y ser apartado de las elecciones. Ella se lanzó y terminó muy mal, al límite del ridículo. Luego intervinieron los militares. Ese episodio pudo con ella, con su carrera política, sin embargo hasta hoy cuenta con una buena reputación. La fuerza de Blaise era esa: hizo trabajar a excelentes políticos con él, hubo gente competente trabajando para él, mientras que él no podía ni pronunciar dos frases, hizo venir a franceses para darle clase para enseñarle a hablar porque era incapaz de unir dos frases. Era lo opuesto a Thomas Sankara. Esas personas, como Sara y otras mujeres, han contribuido a dar credibilidad al gobierno de Blaise antes de darse cuenta de que habían sido utilizadas. Sara, por ejemplo, abandonó el partido unos años antes, creando su partido después y empezó a subir; tenía posibilidades: era popular, expresiva, tenía más carisma que todos su oponentes, solo que tenía un pasado como miembro del partido en el poder, pero bueno esos mismos miembros del partido de Blaise están hoy en el poder.

Hablando de mujeres, ¿Mariam Sankara sigue en el exilio?

Mariam Sankara no puede en un principio asumir sus cargos: primero porque tiene que quererlo y además su ex marido tiene tal peso histórico… que es difícil. Pienso que quizá si estuviera segura de que lograría alguna cosa, se lanzaría; de hecho han intentado convencerle, ha habido mucho debate al respecto y una gran parte de militantes que se han opuesto a que se presentara por el honor, la imagen, etc. Pero el punto no es que se presentara, sino que no representa la imagen de Thomas Sankara, es decir, que ha de haber un mínimo de garantías… Y sobre todo que venga de ella, o no. Hay muchos sankaristas que han intentado utilizarle en este sentido: en las últimas elecciones, quisieron hacer venir a Mariam Sankara para la campaña y nos preguntaron [al Balai] si sostendríamos su candidatura. Nosotros dijimos que no tenía ninguna oportunidad porque sabíamos lo que la juventud pensaba. Es alguien que no es carismática ni influye en la gente, que no ha intentado crear un partido en la línea de la filosofía sankarista. Le cuesta defenderse en público, no tiene esa facilidad de palabra, no tiene autoridad, no se impone, etc. Nosotros estábamos seguros de que no podía cumplir este cometido pero aparentemente hubo gente que estaba segura de lo contrario, incluida los sankaristas, Bruno Jaffré y la gente de thomassankara.net incluso me lo reprocharon, pero ellos estaban convencidos y siguieron insistiendo en que Mariam viniera, pero un problema de rodilla le impidió venir, afortunadamente porque hubiera desacreditado una candidatura que tuvo un mal resultado en la elecciones.

mariam-sankara

Foto extraída de http://www.uhurusprit.org

En un contexto post-insurreccional, con una presencia permanente de la imagen de Sankara no funcionó porque la gente no considera a Mariam Sankara la heredera de Sankara; la gente no considera que el partido como el Unir/PS (3) tome la filosofía de Sankara. Yo que le he seguido un poco en algunos aspectos, pienso que tenía méritos, que estaba en todas las plataformas de resistencia del colectivo de Norbert hasta hoy, fue uno de los oponentes más pragmáticos y reactivos cuando el poder intentó maniobra, el primero en hacer declaraciones, alguien que mostró su voluntad de combatir el antiguo régimen, salvo que no pasaba; hay gente así, sus caras no pasan, podemos hacer lo que sea pero no pasa. (Hubo un dossier de empleados de la sociedad de buses, a quien defendió, hizo ganar a los trabajadores pero se estimó que había desfalcado el dinero de los trabajadores. No fue por eso pero no pasó, fue por él mismo; no pasó y finalmente hizo un acuerdo con ese gobierno, con el vicepresidente de la Asamblea Nacional, lo que fue un escándalo para un sankarista trabajar en el mismo gobierno que los amigos de Compaoré, es decir, los que asesinaron a Sankara. Así que afortunadamente que Mariam no vino. Mariam podría representar una candidatura seria pero no ocurrirá hasta que no quiera, y lo mismo pasa con Blanding y Odile, los hijos de Sankara: son tan prudentes que, incluso cuando se organiza algo, es mejor no incluirlos porque no va a funcionar, ya que están todo el rato diciendo “¿y qué van a decir si hacemos esto o lo otro?”.

Igual están demasiado cerca…

Para empezar hay esa falsa modestia de los burkineses, que en su cultura son demasiado modestos, muy “chinos” en su forma de hacer, que la gente no se deja llevar, no se posiciona o se hacen grandes; se hacen pequeños, crecen pero incluso cuando son los más grandes se hacen pequeños, es algo típicamente mossi, es cultural, esa tendencia a que la gente no se “ponga por delante”. Luego está la herencia de Thomas, porque todos los que van a seguirla tienen el interés de ser competentes y corren el riesgo de ser criticados y desacreditados. Thomas murió, no podemos devolverle a la vida así que todo lo que tienes que decir debes decirlo bien. Es un poco igual que como Bob Marley o Fela Anikulapo Kuti… Es difícil “seguir el tobillo del padre”. Lo mismo pasa con Lumumba, sus hijos no pueden seguir la estela del padre. Los hijos de Sankara están en EEUU y no demuestran ningún signo de voluntad de interesarse en política. No porque tengamos a alguien que tiene una gran carrera quiere decir que su entorno o sus descendientes vayan a tener gran carrera.

Claro, Sankara es una gran inspiración pero también un freno por ser un gran referente.

Desde luego… Es un freno porque hay que hacerlo mejor que él. El propio Sankara decía “malheur à celui qui fait pas mieux que son père” (“desgracia para aquel que no lo hace mejor que su padre”): hay que hacerlo mejor, o justo si no mejor, lo que limita un poco a los candidatos. Cada vez pienso más en que para triunfar en llevar una política sankarista o en todo caso con una filosofía sankarista, no hay ni siquiera que reclamar el ideal de Sankara, así es más fácil; aquellos que no reclaman el ideal de Sankara tienen más oportunidad de hacer pasar el ideal de Sankara que el que lo reclama. Desde que reclamas el ideal de Sankara, la gente va a decirte enseguida “mira este quiere aprovecharse de la fama de Sankara”, incluso a nosotros nos han dicho “¡ah!, estáis ahí, os aprovecháis de la imagen de Sankara, vendéis camisetas y gorras con la imagen de Sankara” y yo les digo “muy bien, pero hacedlo: deberíais estar orgullosos de hacer negocio con la imagen de Sankara, es mil veces mejor que vender Coca-Colas o camisetas con la cabeza de Bush” (risas).

Hay mucha envidia en ello, más aún cuando hay dinero. A pesar del dinero que conlleva el merchandising de Che Guevara, ¿cuántos se atreven a llevar una camiseta de Che Guevara?.

Bueno, eso depende un poco, porque el Che Guevara ha perdido su verdadero sentido.

Sí, pero la gente te etiquetará, para bien o para mal. Si hoy llevas una camiseta de “Le Balai Citoyen” en Ouagadougou, serás directamente etiquetado: habrá mucha gente que te felicitará, a muchos camaradas les han invitado a una cerveza por llevar una camiseta del Balai, pero que los detractores del Balai se meten con ellos. Mientras podamos hacer dinero sobre nosotros… No somos de la generación pasadas de comunistas revolucionarios miserabilistas que se pasean con camisetas agujereadas, que andan a pie con sandalias viejas bajo el pretexto de que son revolucionarios o socialistas, porque hay que dar ganas de soñar a la gente y yo no sueño con parecerme a un vagabundo. Nunca he oído a un niño decir “cuando sea mayor seré Stalin, Lenin ou Karl Marx”. Tenemos el interés de movilizar a la gente, de llevar a los jóvenes a la lucha, a la insumisión, al rechazo de aceptar lo inaceptable, el fatalismo. Somos el ejemplo de muchos jóvenes y esos jóvenes no tienen ganas de vernos sin dinero ni para un café; es por lo que hay que crear una industria revolucionaria, para la resistencia; la resistencia debe autofinanciarse para ser independiente, los líderes de la resistencia no deben ser vagabundos. De la misma forma que en el medio artístico hay una diferencia entre las estrellas y los artistas, también puede haber un “star system” en la revolución para que los ojos de los niños puedan brillar y digan “me gustaría llegar a ser un revolucionario un día, hacer la resistencia y la lucha”. Pero ¿por qué?: porque la lucha libera, y eso que quiere decir, que la lucha también paga; cuando se lucha se obtienen frutos, lo que Norbert Zongo (4) llamaba “los frutos de la lucha”, los frutos de la lucha deben poderse comer.

norbert zongo.jpg

Norbert Zongo. Aquí murió este gran periodista de investigación el 13 de diciembre de 1998. Foto extraída de http://www.burkina24.com

No vamos a pasar toda nuestra vida luchando sin ganancia; nadie tendría ganas de luchar: ¡la gente quiere vivir!, y es lo que ocurre después de cada revolución: la gente ha hecho tantos sacrificios para cambiar las cosas que en un momento dado dicen ¡mierda, ahora quiero vivir la vida! Y es así cómo vemos a gente que antes luchaba que empatiza con el sistema, que se compran grandes casas y coches. Pero puedes tener una gran casa, un gran coche, y ser revolucionario y resistente. No te impiden hacerlo. Si el sistema capitalista ha podido prosperar ha sido por eso, si durante todos eso años ha impedido las luchas obreras y otras es porque tenía eso que vender: vendía sueños a la gente, vendía cosas (pianos de cola, caviar, champagne), vendía una sociedad a gusto mientras que el comunismo se pedía a la gente que se sacrificara, comer una vez al día, pensar en los pobres. Puede lucharse en la abundancia: la dignidad no tiene nada que ver con los medios materiales, la dignidad es la dignidad, para un barón como para un militante activista, por un presidente de una sociedad capitalista o el jefe de un banco, es la misma dignidad que la de un obrero o un paisano. Todos necesitamos dignidad. En un momento dado me hizo ilusión que hubiera banqueros que luchaban a nuestro lado en el Balai he tenido discusiones increíbles con banqueros diciéndoles “eres banquero, qué haces aquí; claro, es normal, es el futuro de la nación. El nuevo espíritu de la resistencia es un espíritu de tolerancia, de objetividad; lo que cuenta en realidad es la eficacia; no es la teoría, la teología, no es todo lo que nos han contado de los discursos de la filosofía de Karl Marx que están más próximos de Alemania o de los países soviéticos que de la realidad africana. No podemos hacer un simple copia-pega diciendo que como ha funcionado allí -por otro lado, habría que ver si ha funcionado allí-, lo cogemos y lo ponemos en Burkina y funcionará. Sankara lo intentó, dijo cosas, citas de comunistas bastante conocidos, que intentó readaptar porque cuando hacía copia-pega no funcionaba, y en un momento dado se vio obligado a explicar que no, de desmarcarse un poco de la cultura soviética porque le cerraba puertas. Como él mismo dijo en un discurso: necesitamos el puñal de Cuba, de Libia y de China, tanto con el de Francia, de Alemania o de Navarra, nos da igual! Lo esencial es que ese puñal nos ayude a desarrollarnos, y no a mantenernos en la esclavitud.

A pesar de ello a Sankara le pusieron la etiqueta de comunista, en la época de la Guerra Fría, cuando las relaciones con Mitterrand eran muy tensas.

Efectivamente le pusieron la etiqueta de comunista -erróneamente bajo mi opinión- porque era un personaje tan complejo que no podemos decir que era así. Hay mucha gente que dice que era muy religioso, que creía en Dios, aunque me cuesta creerlo porque él combatió muchos los círculos religiosos y tradicionales, si bien intentó ser monaguillo cuando era pequeño. Pero creo que era simplemente alguien pragmático y objetivo y es eso lo que falta en la lucha. Es alguien que estaba cambiando, no hay que olvidar que Thomas fue presidente a los 34 años, ciertamente uno de los presidentes más jóvenes de la historia política del mundo; se olvida muy frecuentemente esto… Quizá todo el dinamismo también porque se desbordaba, hervía. También se aprende, se sentía que ese político estaba madurando, evolucionando, no era algo malo. En todo caso, fue algo interesante, ahora tenemos la prueba de que si nuestros políticos son unos crápulas es porque tenemos crápulas, tenemos gente que ha dimitido, que desde que llegan al poder tiene un solo objetivo: acumular riquezas. No hay políticas de desarrollo, no hay proyección al futuro, no hay nada, no hay nada a inventar. El simple hecho de decir que hay que atreverse a inventar el futuro ya es algo, es el “Yes, we can” antes del “Yes, we can”. Atreverse a inventar el futuro es eso, podemos hacerlo, pero -como digo siempre- antes de inventarse el futuro hay que intentar intentar. Hay una gran parte de la población que no intenta nada, que se entierra en sus miedos, en sus pequeñas casas, sus pequeñas cosas y de donde es difícil moverles. No intentan nada, la razón más fuerte es inventar el futuro y son gente que ni intenta afrontar el pasado, ni siquiera el presente, no hablemos de afrontar el futuro. Es importante el cambio de mentalidad.

Tengo entendido que Sam’s K Le Jah formó parte de “Les Pionniers de la Révolution” (“Los Pioneros de la Revolución”), grupo juvenil creado por Sankara.

No lo sé porque [Sam’s] creció en Costa de Marfil; yo crecí en Burkina, fui “pionero de la Revolución” en Ouemtenga, pero no sé en qué año [Sam’s] volvió a Burkina ni de qué comité formó parte. Tenemos la misma edad, somos del mismo año. Cuando Sankara dio el golpe de estado marchamos por su liberación; creo que yo estaba en 5º ó 6º de primaria, era el más joven de mi clase -creo que siempre fui el más joven de todas las clases que hice en la escuela africana.

pioneros de la revolucion.jpg

¿Y ya por entonces te sentías atraído por la figura de Sankara, o no lo recuerdas?

¡Claro que me acuerdo, me acuerdo muy bien!: me acuerdo de la visita de Houphouët [Houphouët-Boigny, primer presidente de Costa de Marfil], de la visita de Mitterrand, del concierto de Miriam Makeba, de Jimmy Cliff, de la llegada de Fela… Pero no creo que fuera consciente más allá del carisma que el hombre tenía ni del proceso revolucionario. Además, era una época de sacrificios, no una época alegre; se apelaba a un sentimiento de nacionalismo y de patriotismo pero al mismo tiempo había que apretarse el cinturón, eso es todo. No fue forzosamente algo alegre para los burkineses vivir una cosa así: estar obligados a hacer deporte a las cuatro de la tarde, estar obligados a seguir los colores nacionales y cuadrarse, nosotros no sabíamos lo que era eso antes, era raro…El nombre del país cambió, había que acostumbrarse a todo eso: el nombre de todas las provincias, los nombre de las leyes, etc. Prácticamente todo cambió, ¡eran muchos cambios al mismo tiempo! Lo vivimos como una experiencia diremos más bien excitante, pero de lejos, sin realmente entenderla, porque éramos muy jóvenes para comprenderla; en todo caso yo era muy joven y a esa edad es muy difícil entender el juego político, es después cuando volvemos a pensar en ello, reflexionamos sobre todos los argumentos y decimos “¡ah, sí, era eso!” Y empezamos a comprender los desafíos que había.

A pesar de que vivimos en una sociedad capitalista como hablábamos antes, o precisamente por eso, ¿cómo hace el Balai para financiarse?

Podemos decir lo que queramos, nosotros nos autofinanciamos. Se han oído tantas estupideces, que si “Le Balai Citoyen” es financiado por George Soros, ¿no lo has oído?, hay imbéciles y detractores que pasan su tiempo en internet, que muestran una foto de “Y’en ai marre” en su sede en la que se ve a George Soros, que es un millonario americano que ni siquiera conozco. Cuando les preguntamos a la gente de “Y’en a marre”, nos dijeron que este señor fue a Dakar y quiso conocerlos, que se compró una camiseta de “Y’en ai marre”, se la puso, y eso es todo. Fue a partir de esa foto que empezaron a decir que George Soros financia a Filimbi, “Y’en ai marre” y a nosotros. Llega un momento en el que se para, a veces hay gente que comparte viejas publicaciones de 2011, y entonces dice “¿Qué pasa con el Balai?”; nosotros ya no decimos nada. Nos autofinanciamos: tenemos un sistema de autofinanciación que tiene sus límites, pero bueno, hay cotizaciones todos los meses, por parte de los miembros de la coordinación nacional, y hay cotizaciones puntuales. Por ejemplo, cuando queremos llevar a cabo alguna actividad, imaginemos un sitting [una sentada], por ejemplo,  evaluamos el presupuesto, pongamos que es un millón [de FCFA], y pedimos a cada uno participar, dar lo que pueda: hay quien dona mucho, hay quien dona 200.000, 100.000, 5.000, 1.000 FCFA y hay quien dona 1.000, das lo que puedas. Una vez que tenemos un pequeño fondo, tratamos de ver los servicios que podemos hacer. Hay impresores que nos imprimen los carteles gratuitamente, para el combate, hay gente que acepta hacer spots gratuitamente, yo mismo tenía un estudio así que hacía los anuncios gratis, artistas que actúan gratuitamente, etc. etc. Eso aligera el presupuesto y es así como llevamos a cabo nuestras actividades ahora. Desde hace algún tiempo, y como empezamos a ser cada vez más conocidos, y la gente se interesa en trabajar con nosotros, tenemos bastantes proyectos. Cuando montamos nuestro proyecto para la campaña “Après la revolte, on vote” (“Tras la revuelta, se vota”), y la campaña Je vote et je reste” (“Voto y me quedo”), fuimos financiados por la ong Diakonia -una ong danesa- que aceptó acompañar el proyecto, pagar el carburante, el traslado de la gente, los carteles, las flores y todo eso.

je-vote-et-je-reste

Tras la clausura del escrutinio, el recuento es público, así que… “Yo voto y me quedo”.

Ahora nos han encargado redactar un proyecto que tuviera que ver con las mujeres o los jóvenes, y escribimos uno relacionado con las mujeres y los jóvenes, que propusimos a Oxfam y nos validaron en seguida. Así que aprovechamos ese proyecto para incluso implantar células para crear debate y lanzar formaciones. Es así como funcionamos en realidad, fuera de eso nunca hemos recibido ningún pago de ningún partido político, como he oído que habíamos recibido financiación de partidos políticos de la oposición; tenemos disidentes que han sido expulsados de “Le Balai Citoyen” por “indisciplina caracterizada” y porque tenían agendas ocultas, ya que en realidad querían implicarse en el ejecutivo y nosotros no quisimos. Como fue la enésima vez que cometieron actos de indisciplina así, fue la gota que colmó el vaso, así que se les expulsó del movimiento. Ellos se metieron en el movimiento para utilizar el nombre del Balai. Les hemos llevado a la Justicia, que nos dio la razón impidiendo que utilicen el logo, los emblemas, todo del Balai, pero continúan utilizándolo. Así que engañan a la gente. Son esas personas que fueron expulsadas del movimiento y fueron ellos -yo creo- los que respondieron a la entrevista de un periodista diciendo que el Balai estaba financiado por los partidos de oposición.

Aquí en España también hubo un movimiento popular, llamado “15M” que se organizó espontáneamente y una parte del cual ha llegado a las cámaras con PODEMOS, y algunos de sus votantes se han sentido desilusionados al interpretar que fue el modo que sus integrantes tuvieron de introducirse en el juego político.

Mi frase preferida -que los raperos siempre han dicho- “que le den al sistema”: Fuck the system”. Yo siempre he dicho que, o el sistema es un gran culo, o tú eres una picha pequeña. En todo caso es muy difícil joder al sistema, véase imposible, es por ello que pienso que hay que recortar el sistema en varias partes, si no es imposible, y es por ello que nosotros hemos decidido quedarnos fuera del ejecutivo, porque no podemos ser el guardián de una casa y al mismo tiempo aprovecharnos de la calefacción de la casa, hay que elegir una postura. Para empezar, el poder político corrompe: si entras en el poder político te arriesgas a ser absorbido por el poder político; en segundo lugar, hay que asegurarse de que -nosotros a nuestros chairman se lo hemos prohibido en nuestro reglamento- sus formas de poder van a traer reformas, una política, en el momento en el que entras en el poder; en tercer lugar, si entras en el poder, ¿quién va a ser el contrapoder? Finalmente, te arriesgas a convertirte el lobo que cazabas antes ya que eres tú el principal contrapoder. Entras en el poder y ya no hay [contrapoder]. Lo que nosotros queremos hacer es continuar con el contrapoder y suscitar la creación de un relevo político joven al que vamos a ayudar, a sensibilizar, al que quizá vayamos a formar; pero no somos nosotros, nosotros no podemos entrar, debemos permanecer en nuestro lugar de vigilantes, de control ciudadano. Ahora intentamos formar ese relevo con programas políticos participativos, poniendo en marcha un programa político verdadero con todos los sectores -educación, sanidad, ejército, seguridad, ecología, todos los sectores- y luego cada uno dará su opinión. Una vez que este programa político sea validado por la mayor parte de la población burkinesa, vamos a pedir a la nueva oferta política joven que aplique ese programa, apoyándola, no acompañándola oficialmente, pero sí animándola. Y nosotros en ese momento nos quedaremos en nuestro sitio. Y permaneceremos fuertes, no se nos desacreditará, porque desde el momento en que entremos en política, seremos desacreditados, todo el mundo dirá: “voilà, es lo que estos tíos querían hacer, desde el principio querían llegar al poder político, eso es todo”. Nosotros nos quedamos fuera, guardamos nuestra credibilidad, procuramos que haya una nueva oferta política joven y, si alguna vez se equivocan, nosotros tendremos todavía la fuerza de decirles “no, no, no está bien”, de orientarles y decirles que no están en el buen camino. Esta es de momento la estrategia más lógica que podemos poner en práctica. No podemos querer cambiar el sistema de seguir permaneciendo siendo controladores del sistema. En un momento dado hay que formar parte del sistema para verdaderamente llegar a cambiar las cosas, estoy de acuerdo, y hay muchos que creyeron que eso sería posible pero que me den un solo ejemplo que haya funcionado. No conozco ninguno hasta el momento. Sin embargo, sí conozco a aquellos que han llegado al poder para la fuerza y han barrido todos los sistemas que se habían puesto en práctica. Pero nosotros no queremos hacer eso, nosotros queremos hacer una revolución pacífica, queremos utilizar las reglas del juego democrático para combatir el juego democrático, que -hasta ahora- ha funcionado bastante bien. Si no, nos uniríamos a los rojos, a los comunistas que dicen que solo la revolución armada puede cambiar las cosas, pero no, nosotros no queremos entrar en la revolución armada, hay demasiados sacrificios en la lucha armada, el pueblo ya ha consentido suficientes sacrificios y es la hora de que cambiemos las cosas evitando que la sangre se derrame lo menos posible. Y podemos hacerlo, podemos llegar a través de la estrategia: “organizarse es ganar”, como me dijo un vagabundo en Casablanca para agradecerme que le diera un cigarrillo. Hay que pasar por esta etapa e intentar ver si funciona y yo sí que creo que tiene oportunidades de funcionar, es mucho más lento de poner en práctica pero es eficaz: premonición, revolución y evolución; y esta parte de evolución es la parte más larga, la que reclama más tiempo, metodología y estrategia.

Suele acusarse siempre a África de no saber comportarse democráticamente, a etiquetarse a las democracias (o dictaduras) africanas, pero las naciones africanas como las conocemos hoy día tienen una historia contemporánea bastante reciente.

Así es y también hay que reconocer que los occidentales contribuyen a que todos los países [africanos] no lleguen a desarrollarse porque le siguen el juego a esos políticos. Si dices que quieres vender la democracia al mundo entero, deberías ser un ejemplo de esa democracia, lo que no es forzosamente el caso: lo vemos en Estados Unidos, en Francia no hace mucho. Hoy, nosotros podemos ser una democracia joven. Actualmente, en la constitución burkinesa, la separación de poderes -por ejemplo- es una exigencia en una gobernanza democrática; pero nosotros, nuestra separación de poderes en Burkina actualmente es más efectiva que en Francia, es decir, que el presidente burkinés tiene menos poder sobre la justicia que el presidente francés, lo que es paradójico para una vieja democracia. Creo que en este momento, cuando queremos jugar, debemos procurar que los países africanos respeten las reglas del juego, y que eviten engañar, dándoles también los medios de respetar las reglas. Si se impone el FCFA en los países africanos, si absorbes el 85% de sus recursos para bloquear en el banco como reserva para fabricarles e imprimirles la monedas; ¡un 85% no es cualquier cosa!, de las reservas africanas -creo que son 500.000 millones de $ por año- en los cofres de la banca francesa, y quieres que esos países africanos se desarrollen, respeten la democracia… Así que han entendido que es un juego de intereses y todo el mundo intenta beneficiarse: los dirigentes los primeros, se sirven llenando sus bolsillos, y lo que queda intentan cogerlo los demás. Hace falta una verdadera política reformista y mucha voluntad para llegar a poner en marcha un sistema que funcione. Desde el momento que hay un dirigente que empieza a hacer mejoras, a desarrollar el país finalmente, la gente dice que igual es mejor dejarle ahí, porque los otros han sufrido tantas presiones… Sankara fue asesinado con el apoyo de Francia. Así que nos decimos que, “si ahí hay uno, igual no es tan malo, ¿y si nos lo quedamos?”. Y es así que tenemos casos como el de Ruanda de Kagame que está en el poder y todos los países africanos dicen “mira, un país que se desarrolla como nunca se ha visto”, ¿qué quieres que el tipo haga? Porque igual hay un presidente elegido democráticamente y no hace nada por el país… La gente, de hecho, ha justificado lo injustificable, y por eso digo que los occidentales son los culpables, mantienen de hecho ese estado, mientras que cuando hay manipulaciones de cambio de constituciones no se les oye gritar muy fuerte que no es normal; solo lo hace en ciertos países donde tienen intereses, como en Malí o en Burundi: actualmente no se habla y Nkurunziza hace lo que quiere. Creo que no son tan diferentes: las democracias africanas están hechas a la imagen de las europeas; también hay muchos chanchullos en las democracias europeas y americanas y otras; desgraciadamente son más visibles en las nuestras, evidentemente, porque hay mucha más gente miserable en África, así que la comparación se hace rápido.

¿Hasta qué punto el Balai es un ejemplo a seguir para la ciudadanía de los demás países del África negra?

Pienso que al principio de la experiencia en Burkina Faso todo el mundo se dijo “igual podemos hacer un ‘copia-pega’… Si lo han hecho en Burkina, ¿por qué no va a funcionar fuera?”. Pero vemos que es difícil hacer un “copia-pega”: en Congo Brazzaville [República del Congo] no funcionó, en Gabón no funcionó; en Burundi, no funcionó; de Chad ni siquiera se habla; en Camerún todavía no ha sido, será pronto… Así que no se puede hacer “copia-pega”. La experiencia de Burkina es la experiencia de Burkina, sin embargo puede dar esperanza a los pueblos en lucha, puede dar la esperanza a los movimientos diciéndose “he aquí una experiencia que fue llevada desde el principio hasta el fin”. Por eso nosotros continuamos, porque queremos que la experiencia de Burkina termine bien, queremos que sea un ejemplo, no queremos que después digan “han hecho todo esto y después…”. Intentamos seguir el asunto paso a paso para que evolucione bien, correctamente, y que desemboque en un cambio en el sentido de la aspiración de las clases populares. Por el momento permanece como uno de los raros casos -si no el único, diré incluso- en todo caso excepcional a este nivel: dirigir una insurrección popular, hacer una transición, organizar una transición de un año, llega un golpe de estado, barrer el golpe de estado, mantener los plazos, hacer unas elecciones, sacar un gobierno enteramente civil, reformar las leyes, sacralizar la alternancia, desmilitarizar la política. ¡Estamos avanzando! Por eso este gobierno quiere hacernos recular, quiere volver al pasado. No se puede hacer eso, se puede añadir pero no volver atrás. No soy pesimista, soy optimista: hay que haber sido ser inocente para llegar a ser optimista.

Y’en ai marre” en Senegal, Filimbi y LUCHA de RDC. ¿Cuál es la relación del Balai con los demás movimientos ciudadanos del resto de África negra?

Estamos en contacto con “Y’en ai marre”, Filimbi, LUCHA. También hay “Le Balai Citoyen” en Guinea Conakry, pero no conocemos el histórico de las personas que lo conforman, así que es normal que estemos un poco distantes. Han decidido enviar una delegación a Burkina este año o el próximo y les esperamos para intercambiar posturas con ellos. Incluso hay un Balai en Togo pero tampoco tenemos contacto con ellos. Sí que tenemos una red con todos los movimientos sociales que conocen que les han contactado, hay que mantener ese contacto y estar atentos a lo que pasa porque están unidos. Si Burkina Faso es el único hilo democrático de la región, no va a mantenerse mucho, va a ser devorado por todos los demás, así que nos interesa que sea una “enfermedad contagiosa” para que contamine a todo el círculo; en ese momento estaremos mucho más tranquilos: cuando no haya más Guillaume Soro y Alassane Ouattara en Costa de Marfil (sobre todo Guillaume Soro), nos libraremos de un verdadero gusano; Blaise Compaoré, que es su sostén. Pero no esperamos que Compaoré sea juzgado. El mandato de arresto internacional fue emitido durante la insurrección, fue desconfirmado tras la toma de poder del nuevo gobierno ya que la justicia es independiente, fue combatido políticamente, llegaron a conseguir anular el mandato de arresto por vista de procedimiento, llevaron el asunto a juicio por la mañana, los jueces confirmaron el mandato de arresto y esa misma tarde dijeron que no podían confirmarlo. Fue un escándalo. Mientras tanto hicieron una “escoba diplomática” en Costa de Marfil y después han bloqueado políticamente todos los mandatos. Creo que el tiempo de la presión va a llegar pronto. Lo que nosotros esperamos principalmente a nivel judicial es el final de los dos dossieres más importantes: el de Norbert Nzongo y el de Thomas Sankara; el año que viene va a ser un año muy difícil para todo el mundo, y creo que la sociedad civil o el movimiento ciudadano, en todo caso el Balai va a estar muy solicitado, así que vamos a intentar seguir porque estos dos casos pueden pueden derivar en los otros: los dos pueden derivar en los demás. Creo que si la justicia llega a ponerse en marcha realmente, estarán obligados a admitir esos mandatos de arresto internacional. Es todo lo que deseamos. Hubo un momento que fue tan bonito…. cuando el mandato de arresto fue emitido con Guillaume Soro, que comenzó a hacerse mucho y luego Francia ha reculado. ¿Ves por qué te decía que Francia participa en el juego? Cuando esto era justo e independiente, era por un asunto que no tenía nada que ver con el estado francés, pero el estado francés ha intervenido políticamente para pararlo y no es normal. ¿Cómo se puede dar lecciones de democracia a los países africanos así? Complicado…

Y ahora hay que estar atentos con la voluntad de muchos dictadores africanos que quieren salirse de la CPI (Corte Penal Internacional), poco después de que la justicia africana se haya puesto en marcha en Senegal con el juicio de Hissène Habré.

Claro pero también es normal…Es lo que reprochan, porque son los dictadores los que tienen esa lógica, que la CPI no juzga a los europeos que también han cometido crímenes: está claro que hay dos varas de medir, pero ahora si a los dictadores africanos no les conviene… Nosotros en todo caso, sea la CPI, sea Burkina, lo esencial para nosotros -nos gustaría que fuera en Burkina-, es que sean juzgados en Burkina. Senegal ha hecho mal y aún no ha terminado; ya veremos lo que pasará.

¿Cómo haces para compaginar tu labor política con tu carrera musical?

Ambas cosas van juntas: el combate que llevo lo meto en mis textos, en mis canciones, nuestros conciertos a veces son mítines, hablamos muchos en nuestros conciertos. Venimos de tocar en Berlín con la banda donde también he interpretado una obra de teatro, “Nuit blanche à Ouagadougou” (“Noche en blanco en Ouagadougou”), que habla de la revolución y todo eso, que creamos dos o tres años antes de la revolución y que habla de ella, lo que fue un poco premonitorio. Después he participado en una exposición, hemos tocado en Ginebra, ahora en Madrid. Luego iré a Chad, a Ndjamena, para interpretar la obra de teatro; los músicos volverán a Ouaga, yo iré de Ndjamena a París para una cumbre, luego volveré a Ouaga donde estamos preparando un espectáculo para el festival “Droit Libre” de Ouagadougou con muchos artistas: Zombie, Awadi, creo que irá Lexxus también, Monza de Mauritania; yo me ocuparé de la dirección artística, de los ensayos de los artistas y de la creación de canciones en común y del escenario. Tenemos 5 días para prepararlo. Ellos llegan para empezar a ensayar y luego llegaré yo, tocaremos, y me gustaría quedarme para pasar las fiestas.

Y parar un poco…

A veces no estoy tranquilo fuera de mi familia, porque les echo de menos y me lo recuerdan, los niños… Mi mamá es francesa, mi padre es burkinés, ha fallecido; mi madre vive en Burkina desde hace más 40 años. Así que cuando llegue allí seré solicitado en seguida por los miembros de Balai. Ahora por ejemplo tenemos un congreso, en el que no participo, un encuentro con la Alta Corte de Justicia que ha solicitado encontrarse con el movimiento, no estoy allí, hay acciones de barrio que van a empezar pronto también. Entre unas cosas y otras, como soy el portavoz, me implicarán. Y luego mi estudio [estudio Sankara] porque ha sido incendiado otra vez, por segunda vez, así que debo reconstruir todo: el hormigón, el cemento, la electricidad, el aislamiento… Tengo que volver para ocuparme de todo esto, necesito un poco de tiempo, esencialmente.

Muchas gracias por charlar con KULTURAFRICA y buena continuación.

De nada, gracias a ti.

Como allí decimos, “cuando una mosca se posa en tus testículos, te das cuenta de que la violencia no es necesaria”.

Esta entrevista fue realizada por mediación de Kadiara Friggit Konaté, cónsul honoraria de Burkina Faso en Madrid, cuya Fundación Katiou fue la organizadora del “Concierto benéfico por Burkina Faso” que Smockey y Sam’s K Le Jah dieron en la Sala Shoko de la capital la noche del viernes 2 de diciembre de 2016. Ambos artistas participaron asimismo en diferentes actividades, como su visita a las aulas del Liceo Francés de Madrid, el encuentro con representantes del Ministerio de Asuntos Exteriores y una charla en torno al tema “Burkina de hoy” que tuvo lugar el sábado 3 de diciembre.


(1) http://www.slateafrique.com/528415/burkina-faso-vit-il-son-printemps-arabe-blaise-compaore consultado el 13/12/16.
(2) https://www.facebook.com/CitoyenBalayeur?fref=ts consultado el 13/12/16.
(3) Unir/PS, “Union pour la renaissance/Parti Sankariste”, partido político burkinés cuyo objetivo es actualizar las reformas políticas iniciadas por el ex-presidente Thomas Sankara.
(4) Periodista burkinés asesinado el 13 décembre 1998 mientras realizaba una investigación sobre la extraña muerte de David Ouedraogo, el chófer de François Compaoré, hermano y consejero del presidente Compaoré. Su asesinato ha sido recogido en las letras de los cantantes reggae Alpha Blondy (“Journalistes en danger”), Tiken Jah Fakoly (“Les martyrs”) y su denuncia forma parte del sustrato ideológico de los propios Smockey (“Dossier Zongo”) y Sam’s K Le Jah. El llamado “Dossier Zongo” se encuentra actualmente cerrado y su reapertura es uno de los puntos fuertes de las acciones del Balai.
Publicado en Activismo, Burkina Faso, Juventud africana | Etiquetado , , , , | 1 Comentario

Smockey y Sam’s K Le Jah de “Balai Citoyen” por vez primera en Madrid

El próximo viernes 2 de diciembre a las 20 horas tendrá lugar en la Sala Shoko de Madrid un concierto benéfico organizado por la Fundación Katiou que contará con la presencia de Smockey y Sam’s K Le Jah, protagonistas directos de la caída de Blaise Compaoré, dictador de Burkina Faso, en 2014.

La revolución popular burkinesa fue enseguida comparada por algunas fuentes informativas con las primaveras árabes (1). Un movimiento popular pacífico y fundamentalmente ciudadano establecido en torno a los centro urbanos de Uagadugu y Bobo-Dioulasso -las dos principales urbes del país saheliano- e integrado por todo tipo de ciudadanos: estudiantes, trabajadores, periodistas, artistas…

Smockey y Sam’s K Le Jah destacan entre estos últimos por ser los cofundadores de Balai Citoyen (literalmente “escoba ciudadana” en francés), una agrupación que en poco tiempo se hizo eco del clima de descontento generalizado de toda una generación de jóvenes urbanitas bajo la máxima de “sanear ciudadana y limpiamente el Faso”, haciendo referencia explícita a su nombre (2). Se definen como “una fuerza ciudadana nueva (que) resiste y se organiza para reivindicar una verdadera democracia, una buena gobernanza y una mejor convivencia en el Faso” (3) y su emblema es una escoba cuya asidera es un puño cerrado en alto con la bandera de Burkina Faso como muñequera, acompañado del lema “nuestro número es nuestra fuerza”. Se consideran a sí mismos herederos del legado del capitán Thomas Sankara, que emprendió una revolución -entre 1983 y 1987- bajo las señas del antimperialismo y la afrocentricidad y que resultó asesinado en el golpe de estado perpetrado por su “amigo” y sucesor Blaise Compaoré.

balai-citoyen

Sam’s K Le Jah es el nombre artístico de Karim Sama, costamarfileño que se trasladó a Burkina Faso cuando era adolescente, época en la que formó parte del grupo Les Pionniers de la Révolution (“Los Pioneros de la Revolución”), organización juvenil fundada por Sankara como parte de su revolución democrática y popular. Joven comprometido, cantante reggae y también animador radiofónico, en 2007 rindió homenaje al presidente asesinado en su álbum “Une bougie pour Thomas Sankara” (“Una vela para Thomas Sankara”) en un llamamiento a la juventud africana a no olvidar a sus líderes, motivo por el que llegó a ser amenazado de muerte. Sus temas, como este “Le chien” (ne peut pas changer de façon de s’asseoir), “El perro” (no puede sentarse de otra forma) es una advertencia a la juventud burkinesa, africana y mundial sobre las verdaderas intenciones de la clase política. 

Smockey o Serge Bambara es un cantante de hip hop hijo de burkinabé y francesa que cursó sus estudios en el país galo para regresar después a Burkina con un contrato de la discográfica EMI bajo el brazo. Ha colaborado con multitud de artistas africanos como el rapero senegalés Awadi, en cuyo mítico “Présidents d’Afrique” (Studiosankara, 2013) interpreta “La patrie ou la mort” (nous vaincrons!) -”la patria o la muerte, ¡venceremos!”-, el lema de Sankara que sigue resonando como un mantra entre la juventud africana. 

Ganador, además, de varios premios musicales y actor, Smockey se define como sankarista: de ahí que su oposición al gobierno de Compaoré le llevara a cofundar el “Balai Citoyen” junto a Sam’s K Le Jah. En su último trabajo es “Pre’volution. Le président, ma moto et moi” (OutHere Records, 2015) -“El presidente, mi moto y yo”-combina letras frescas que recogen ese état d’esprit de la juventud burkinesa con instrumentación tradicional, como este “On passe à l’attaque” (on passe à l’action), “Pasamos al ataque” (pasamos a la acción).

La visita a Madrid de estos jóvenes artistas comprometidos coincide con una serie de encuentros con la comunidad burkinesa de Madrid y con ONG españolas que trabajan en el país africano, que se desarrollarán durante el próximo fin de semana. El sábado 3 de diciembre a las 16 horas habrá un encuentro con Smockey y Sam’s K Le Jah en torno al tema “Burkina de hoy” en el la calle Orduña 3 de Madrid.


(1) http://www.slateafrique.com/528415/burkina-faso-vit-il-son-printemps-arabe-blaise-compaore consultado el 28/11/16.
(2) https://www.youtube.com/watch?v=tLY4CLu_vVw consultado el 28/11/16.
(3) https://www.facebook.com/CitoyenBalayeur?fref=ts consultado el 28/11/16.
Publicado en Burkina Faso, Conciertos, Juventud africana | Etiquetado , , , , , , , , | 1 Comentario

“Cuando das, estás recibiendo”, el mejor regalo para Seydu

“Les voy a contar historias de todo un pueblo que me vio nacer, que es Sierra Leona. En estas historias siempre voy a ir caminando por esas mismas sendas que no quieren decir mucho más que cuando das, estás recibiendo”. Con estas palabras de agradecimiento tras su enorme sonrisa se presentaba Seydu al público del espacio fórum de una conocida tienda madrileña. Era el Día de los Todos los Santos y Anthony Zakaria Seydu Jalloh venía a ofrecernos “Sadaka” (“el regalo” en lengua krío): un canto a la vida y a la esperanza a través de su palabra y su arte de contador y cantador de historias en la estela de la tradición oral propia del África occidental.

“Desert Rose”, último corte de “Sadaka” (Fol Music, 2016), fue el elegido homenaje a la memoria de Mariem Hassan con que el artista abrió el acto. Tema dedicado a la República Árabe Saharaui Democrática, es también la “historia sobre los niños huérfanos del mundo, tal como decía Mariem Hassan, del pueblo saharaui”, en palabras de Seydu: “Ella hizo todo cuanto pudo para dar a conocer la historia verdadera de un pueblo que ha intentado por todas echar raíces en un lugar que podría ser su tierra, pero donde en realidad viven cientos de familias en medio de ningún lugar”.

La cantante y activista saharaui Mariem Hassan falleció en agosto de 2015 en su jaima familiar de los campamentos de Tinduf (Argelia), en compañía de su centenaria madre y de sus seres queridos. “Fue el último canto que ella hizo en recuerdo del pueblo saharaui antes de dejarnos, es una pena que no esté aquí para haber echado un cantecito con todos nosotros. La recuerdo con esa voz muy viva; esa mujer que siempre ha sido madre y seguirá siendo madre incluso sin estar aquí: ese vientre de madre”, continuaba Seydu visiblemente emocionado antes de comenzar a tañer el “dusunguny” o arpa del cazador con el que acostumbra a acompañar su canto: “There’s so many sorrows, so many childs (…) Saharaui, last colony in the desert. POLISARIO. Sahara. Desert rose. The children, so many orphans of the world” (“Hay muchas penas, muchos niños (…) Saharaui, la última colonia en el desierto. POLISARIO. Sáhara. Rosa del desierto. Los niños, tantos huérfanos del mundo”).

Esta sensibilidad especial hacia los niños más desfavorecidos es uno de los motivos que le llevó a Seydu a crear hace una década “Diamond Child. School of arts & cultures” en Freetown, la capital de Sierra Leona y su ciudad natal, para dar una oportunidad a los cientos de menores víctimas de los conflictos armados ofreciéndoles educación y la posibilidad de formarse en un oficio.

sadaka-single

El sentimiento de agradecimiento por la experiencia vivida a través de su trabajo en el seno de esta organización queda recogido en “Sadaka”, single y título del tercer trabajo de estudio del músico sierraleonés. Como él mismo relató, es la “verdadera historia de tantas personas que muchas veces dejan su casa, dejan todo cuanto tienen para dar lugar al sentimiento de ayuda y echar una mano a todas esas personas que necesitan de la atención de otras. Muchas veces la gente no suele acudir a prestar esa ayuda, pero solamente por pensar en los demás y ser parte de esta realidad, ya lo están haciendo. Yo conozco a tantas personas que han dado tanto, han dado más que la vida a muchos otros, perdidos, desamparados, sin rumbo, sin ver la luz… Gracias al esfuerzo de esa gente que acude y ayuda a enseñar el camino, o la luz, o al menos darle conversación: ‘No te preocupes, mañana existe’; con un poco de esfuerzo puedes aprender y conseguir hacer un lugar digno en tu propia comunidad. Sadaka”.

En medio de este clima de reflexión llegaba “Mamiwata”, la madre agua, la diosa que representa el mar en la mitología de algunos pueblos del occidente africano. “A ella no le gusta que sus hijos se vayan por ahí, ver desaparecer esas personas a las que le ha dado vida. Además, sabe que muchas veces desaparecen, pasa un tiempo muy largo, no se sabe por dónde van, por qué caminos andan. De repente puede que -después de unos años- aparezca una luz, un poco de voz que diga: ‘¡eh, estoy aquí!, tras el camino me encontré, encontré un lugar, personas que me acogieron’. Y -otras veces- simplemente desaparece esa voz y nunca más se sabe, como muchos esos compañeros míos que yo recuerdo, compañeros del camino, que han ido desapareciendo y dios sabe dónde están”, reconocía Seydu, concluyendo: “Ese es nuestro esfuerzo: que la gente no venga de África a Europa pensando que aquí se regala todo, que aquí todo es muy fácil de conseguir. Nosotros hacemos un esfuerzo muy grande en dar a conocer allá en África a los nuestros que aquí no se debe venir excepto que sea algo realmente necesario. Y, si es así, es bueno que sea para aprender, para conseguir aprender herramientas que puedas devolver a tu tierra natal para que aquellos allí y tú mismo puedas ser útil en tu lugar”.

Con “River Sewa” llegaba el momento de ir a África, si es que no estábamos ya allí. Sobre la base percusiva a cargo de los senegaleses Mor y Ass, Seydu acompañó su canto con la kalimba y toques de tambor parlante.  

 

El punto final lo ponía “Good Sababu”, que el multinstrumentista interpretó con otra kalimba, esta redonda al ser su caja de resonancia una calabaza.

Para terminar, Seydu anunció que -a principios de febrero- tendremos la ocasión de bailar todos estos temas y otros más en el concierto que dará con su grupo al completo. ¡Estaremos atentos!

¡Jarama, Seydu! 

Publicado en Músicas africanas, Músicas del mundo, Sierra Leona | Etiquetado , , | 2 comentarios